Por Adrián Baer.
RM Sotheby’s, la empresa de remates norteamericana, anunció que subastó la Ferrari 330 LM / 250 GTO de 1962 con número de chasis 3765 a un costo de US$ 51.7 millones. De ese modo, la unidad se convirtió en la Ferrari más cara de la historia en una subasta.
La empresa de remates informó que el legendario vehículo estuvo casi cuatro décadas (38 años) en poder de un propietario particular. El primer dueño data de 1974, cuando Ferrari le vendió esta unidad a Fred Leydorf, gerente del equipo de diseño de motores en American Motors Corporation y presidente de Ferrari Club of America (FCA).

Este modelo fue vendido y exportado a Estados Unidos a finales de los años sesenta. Con sus modificaciones y restauraciones, cambió de propietario varias veces antes de terminar en las manos de un coleccionista de Ohio en 1985. Finalmente, esta persona fue la que tomó la decisión de venderlo.
La versión 330 LM de la 250 GTO (se fabricaron 39 durante los años 1962 y 1964) fue la única que corrió de manera oficial en la Scuderia Ferrari, finalizando en segundo lugar en la general de los 1000 Kilómetros de Nürburgring de 1961.

Para sumar más peso histórico a esta unidad, no puede olvidarse de otra competencia internacional de la que formó parte. En la edición de las 24 Horas de Le Mans de 1962, Ferrari registró exclusivamente cuatro autos. De ellos, sólo dos de ellos compitieron en la categoría de cuatro litros, siendo este modelo uno de los privilegiados.
El deportivo cuenta con un potente motor de competición de V12 4.0 litros que desarrolla unos 390 CV. Es una verdadera leyenda que marcó un hito en el mundo de las subastas de automóviles clásicos y se convirtió en la Ferrari más cara de la historia.