Por Adrián Baer.
Durante el pasado agosto, las automotrices se vieron obligadas a aplicar nuevamente un ajuste a sus vehículos debido a la devaluación del dólar oficial. La inflación acumulada y la aplicación del nuevo impuesto PAIS del 7,5% contribuyeron al aumento de precios en autos 0KM.
En consecuencia, los incrementos rondaron entre el 7% y el 16% durante la primera mitad del mes pasado. Si tenemos en cuenta estos factores, el aumento global alcanzó un 20%. Ahora, ya transcurrido el mes de septiembre, y con el dólar oficial en alza, los precios continuaron la suba.
Un ejemplo destacado es el Renault Sandero Life, la opción de entrada de gama que acaba de ser actualizada. A principios de agosto, este modelo tenía un precio de $6.562.400, pero ahora se encuentra al borde de la primera escala del impuesto interno, costando $8.217.600.

Fiat, por su parte, comunicó a su red de concesionarios que el Cronos, el modelo más vendido del mercado, ahora tiene el mismo precio en toda su gama, llegando a los $8.291.500. Esto representa un aumento del 16,5% con respecto a principios de agosto, cuando su costo era de $6.917.900.
Peugeot, y en especial su modelo más vendido, el 208, ha mantenido uniformes sus precios en prácticamente todas las versiones desde finales de julio. El costo actual es de $8.101.000, a excepción de la versión Like, que se encuentra en $7.531.600. Estos precios son similares a los que tenían las versiones automáticas y tope de gama a principios de julio, previo al aumento de precios en autos 0KM.
El Volkswagen Polo Track, el modelo más económico de Volkswagen, se ubicó en $8.342.700, en comparación con los $7.152.500 que tenía antes de la devaluación.

Nissan también experimentó un aumento en el precio de su modelo Kicks, con la versión Sense AT pasando a costar $8.100.000 después de la devaluación. En septiembre, el modelo ya se comercializa a $9.072.000.
Por último, el exitoso Jeep Renegade pasó de costar $8.340.000 en agosto a $10.395.000, en su variante de entrada de gama, la Sport MT 4×2.