Motor a combustión AUDI
Motor a combustión AUDI

Audi sorprende al mundo del motor con una estrategia audaz: pese a su plan de electrificación, la marca mantendrá la producción de vehículos con motor de combustión durante los próximos ocho, nueve o incluso diez años. Esta decisión refleja una adaptación pragmática frente a un mercado global con ritmos de adopción muy distintos.

Fin de la promesa eléctrica

En junio de 2021, bajo el liderazgo del anterior CEO Markus Duesmann, Audi anunció que todos los nuevos modelos serían exclusivamente eléctricos a partir de 2026, con el fin de dejar la combustión en 2033. Sin embargo, este ambicioso plan ha sido recalibrado. Ahora, según el CEO Gernot Döllner, continuarán lanzando modelos térmicos e híbridos enchufables hasta al menos el 2033, e incluso más allá, si la demanda lo requiere.

Gernot Döllner CEO de AUDI
Gernot Döllner CEO de AUDI

Motivo del cambio: flexibilidad ante mercados inciertos

La realidad ha dictado que la transición no ocurrirá al mismo ritmo en todas partes. Döllner explicó en Autocar que la estrategia permite “flexibilidad total durante otros siete, ocho, o quizá 10 años”, y luego evaluarán la evolución del mercado. Esta postura cobra sentido ante la disparidad en la infraestructura de carga y aceptación en regiones como Norteamérica, Europa y China.

Evidencia en cifras

A pesar del crecimiento en ventas de eléctricos —Audi aumentó un 30 % en el primer trimestre de 2025 respecto a 2024, con 46 371 unidades—, enfrentan desafíos: caída en producción del Q8 E‑tron, cierre de fábricas, y retrasos en modelos clave. Es decir, el crecimiento en las ventas de autos eléctricos todavía no alcanza para desplazar a los de combustión. Además, modelos populares como A5, A6 y Q3 seguirán teniendo versiones de combustión y variantes deportivas S y RS hasta bien entrada la próxima década. Lo que evidencia, una fuerte demanda aún de los motores tradicionales

Contexto: la electrificación enfrenta desafíos estructurales

Audi no es la única que adelanta estos cambios. Mercedes también revisó sus plazos, mientras BMW mantiene abierta la opción térmica sin fechas cerradas. A nivel europeo, las regulaciones van hacia prohibir ventas de nuevos coches de combustión en 2035, pero algunos fabricantes piden mayor flexibilidad.

Audi prioriza hoy la adaptabilidad sobre la rigidez estratégica. Al mantener activos motores térmicos e híbridos durante una década, la marca busca cubrir todos los escenarios posibles, desde clientes que aún dependen del diésel/gasolina hasta mercados eléctricos avanzados. Es un enfoque combinado: seguir invirtiendo en eléctricos, sin abandonar por completo los motores convencionales.

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