El 18 de julio de 2025, el Gobierno oficializó que este año llegarán al país 50.000 autos eléctricos e híbridos sin aranceles, gracias a la Resolución 295/2025 de la Secretaría de Industria. Ya se adjudicaron 22.998 unidades adicionales a las 27.002 de la primera convocatoria, completando el cupo anual. La mayoría —un total de 16.540 vehículos— serán importados por compañías privadas, mientras que 6.458 se fabricarán en territorio nacional.
Esta política incluye vehículos con tecnologías variadas: eléctricos puros, híbridos, mild-hybrid y enchufables. Todos con un valor FOB máximo de USD 16.000, nivel esencial para promover una electromovilidad accesible.
Autos eléctricos en el radar argentino
Las condiciones de arancel cero y el umbral de precio favorecen especialmente a modelos chinos compactos. Muchos de ellos ya disponibles o próximos a llegar al mercado argentino:
- BAIC EU5: sedán totalmente eléctrico con más de 400 km de autonomía, que ya bajó un 50 % en su precio local, hasta cerca de USD 24.800 (al valor blue), aproximadamente $29.800.000. Cumple con el límite FOB y aprovecha la exención arancelaria.

BAIC EU5 - BYD Seagull y Dolphin: compiten en el segmento de entrada eléctrica (~USD 20.000–21.000), atraen por su bajo costo y autonomía adecuada, y son firmes candidatos para cubrir parte del cupo asignado.

BYD SEAGULL - Changan E-Star y Wuling Air EV: eléctricos urbanos que ofrecen precios desde USD 15.000, destacándose como alternativas ultra accesibles en el mercado local.

CHANGAN BENBEN E-STAR - Otras marcas y modelos como Leapmotor (C10, B10), MG (MG3, MG4, ZS), Lynk & Co (02, 06) también podrían sumarse bajo el beneficio fiscal, reforzando la oferta accesible.
Ventajas para el consumidor y contexto del mercado
Este régimen posiciona a los automóviles electrificados como una opción competitiva frente a los modelos de combustión tradicionales, tanto por precio como por equipamiento. Las marcas chinas, en particular, ya logran ofrecer autos con conectividad avanzada, pantallas táctiles, ADAS y amplias garantías a menor costo que sus equivalentes convencionales.
Este movimiento marca un paso clave hacia la democratización de la movilidad sostenible, favoreciendo la entrada de autos eléctricos asequibles y reforzando al mercado local como punto estratégico dentro de la transición global hacia tecnologías limpias.